De esta manera, destacaron 3 consejos científicos respaldados por estudios que proponen transformar los propósitos en experiencias más agradables, motivadoras y sostenibles.

¿POR QUÉ FALLAN LOS PROPÓSITOS?

Mantener hábitos saludables a lo largo del año puede resultar complicado. La motivación inicial acostumbra a desaparecer, y los métodos tradicionales de autocontrol tienen limitaciones. Según The Washington Post, la clave está en convertir los propósitos en experiencias gratificantes. Los especialistas señalaron que disfrutar el proceso facilita la persistencia más allá de los primeros meses.

1. CONVERTIR LAS METAS EN ACTIVIDADES SOCIALES

La profesora Cynthia Cryder, experta en comportamiento del consumidor en Washington University en St. Louis, contó que siempre le gustó correr, pero solo convirtió esa actividad en un hábito cuando se unió a un grupo de compañeros. “Hacer ejercicio se convirtió en algo que esperaba cada semana”, comentó.

Junto con Rachel Gershon de la Universidad de California en Berkeley, Cryder realizó un experimento para analizar la influencia de la compañía en la rutina de ejercicio. Ambas invitaron a estudiantes a inscribirse en el gimnasio con un amigo. Los resultados mostraron que quienes asistían acompañados aumentaron su presencia un 35% más que quienes iban solos.

Gershon destacó la dimensión divertida del ejercicio: “Si el ejercicio fuera así de divertido, todos querrían hacerlo”. Los investigadores concluyeron que sumar un componente social, mediante grupos de apoyo o compañeros de objetivos, mejora considerablemente la probabilidad de éxito.

2. ELEGIR OBJETIVOS QUE SEAN AGRADABLES HOY

Seleccionar metas que resulten atractivas en el presente es decisivo para mantener la constancia. Kaitlin Woolley, profesora en la Universidad de Cornell, aconsejó dar prioridad al placer durante el proceso más allá de la recompensa futura. De acuerdo con sus investigaciones, lo esencial es encontrar maneras de hacer que el camino resulte disfrutable.

Woolley y Ayelet Fishbach, especialista en ciencia del comportamiento de la Universidad de Chicago, guiaron estudios que identificaron que el gusto por la actividad importaba más que el valor asignado al resultado final. “Lo relevante era cuán disfrutable resultaba generar estos cambios, ya fuese ajustar la dieta, hacer ejercicio o leer más libros”, explicó Woolley.

Mientras que Fishbach advirtió que muchas personas creen que su versión futura será más disciplinada, ignorando sus gustos actuales. Recomendó metas realistas y placenteras, alineadas con el día a día, en lugar de instaurar planes estrictos para ese “yo” del futuro.

3. REFORMULAR TU PROPÓSITO EN TÉRMINOS POSITIVOS

Reencuadrar metas desde un punto constructivo ayuda a fortalecer hábitos saludables de manera sostenida. “Es difícil encontrar placer inmediato en evitar algo”, subrayó Fishbach. El cambio radica en transformar la formulación del objetivo, no su esencia.

Por ejemplo, en vez de prohibirse las galletas, el propósito puede ser comer más fruta de postre. Si la meta es reducir compras innecesarias, la alternativa es proponerse adquirir solo productos de segunda mano de calidad y animar a un amigo a participar en la experiencia, agregando así un aspecto social y divertido.

Woolley advirtió que el error habitual es una mentalidad demasiado restrictiva y explcó: “La gente normalmente plantea el objetivo como eliminar todo”. Cambiar a un enfoque positivo hace que la rutina sea más amena y favorece la constancia.

MICROPROPÓSITOS Y FLEXIBILIDAD

Los expertos mencionados por The Washington Post sugirieron que no todos los propósitos necesitan durar 12 meses. Recomendaron optar por propósitos temporales, como un mes sin alcohol (“enero sin alcohol”), lo que disminuye la presión de la perfección y facilita el éxito.

La mejora continua no depende de cumplir a la perfección las expectativas iniciales. Fishbach destacó que avanzar, aunque sea de manera parcial, sigue siendo progreso. “El hecho de no alcanzar la meta ideal no significa que no estamos avanzando”, manifestó.

Mantenerse enfocado en propósitos personales puede incrementar el bienestar y la satisfacción, de acuerdo con los especialistas citados por The Washington Post. Aprovechar el arranque de año para establecer nuevas metas puede traducirse en una vida más optimista frente a los desafíos cotidianos.

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