CIUDAD MCY.-En una reunión caracterizada por la sinceridad y el llamado a la perseverancia, el Papa León XIV se pronunció sobre la importancia de vivir la caridad como una expresión auténtica de fe. Servir a los pobres no es solo una obra social admirable: es un acto profundamente evangélico, una forma de tocar a Cristo y de anunciarlo al mundo.

Durante la audiencia con la junta directiva de la Catholic Charities de Estados Unidos (EE. UU.), el Pontífice reconoció abiertamente los crecientes desafíos que enfrenta la labor caritativa en el contexto actual.

El Santo Padre subrayó que los operadores de caridad enfrentan hoy el desgaste emocional, la falta de recursos y, en algunos países, incluso la persecución directa. Frente a ello, pidió que no se caiga en el desánimo ni en la «indiferencia silenciosa», la cual considera el peor enemigo de la solidaridad.

Como signo tangible de apoyo, el Vaticano anunció la creación de un fondo extraordinario de cinco millones de euros destinado a pequeñas obras benéficas en regiones olvidadas. El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral administrará estos recursos, y las solicitudes podrán presentarse a partir del próximo mes de junio.

«La esperanza no es optimismo barato, es la certeza de que Dios no abandona», concluyó el Pontífice. Al término del encuentro, los asistentes rezaron juntos un Ave María para solicitar fortaleza en la continuación de su misión.

FUENTE,: VTV

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