CIUDAD MCY.- Autoridades de esa jurisdicción afirmaron que la medida activa protocolos de monitoreo permanente y acciones preventivas frente a posibles contingencias en distintos sectores de la ciudad, incluidas inspecciones constantes de personal técnico de la Alcaldía y de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas) en el sistema de represas.

El director de Gobernabilidad municipal, Gonzalo Barrientos, declaró a la prensa que febrero y parte de marzo corresponden a la temporada alta de precipitaciones.

Describió que esta característica climática incrementa el riesgo de crecidas.

Subrayó que, cuando las represas experimentan un rebalse, el volumen de agua que desciende incrementa la presión sobre el sistema hidráulico urbano.

Una de las represas que ya alcanzó su límite es la de Pampalarama, mientras que otra corresponde a la cuenca del río Choqueyapu.

Barrientos aclaró que, aunque no llueva en el centro paceño, las precipitaciones en la parte alta pueden generar aumentos repentinos del caudal.

Según se informó, el resto de las represas del sistema se encuentra entre el 80 y el 85 por ciento de su capacidad total, y podría llegar al máximo antes de que concluya la época lluviosa.

Las fuentes comentaron que, si bien este escenario garantiza el abastecimiento de agua potable durante todo el año, la Alcaldía recomienda a la población evitar acercarse a las riberas del río y mantenerse informada por canales oficiales.

La vicecartera indicó que las persistentes precipitaciones, los deslizamientos de lodo (mazamorra), las inundaciones y otros acontecimientos adversos dejaron un saldo de dos mil 541 viviendas destruidas, y que en total sumaron seis mil 982 las casas afectadas.

FUENTE PRENSA LATINA

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