A través de cuentacuentos, dramatizaciones teatrales y talleres de origami, estudiantes de cuarto grado de la UEBN Felipe Guevara Rojas conectaron de forma entretenida al legado literario del escritor venezolano
CIUDAD MCY.- En la Biblioteca Pública Central Agustín Codazzi, se llevó a cabo una jornada cultural y pedagógica con motivo de celebrar el aniversario del nacimiento del escritor, periodista y humorista venezolano Aquiles Nazoa.
La actividad tuvo como propósito generar un vínculo temprano entre la población infantil y el legado literario, utilizando la recreación y juegos como herramientas principales para el fomento de la lectura.
El despliegue estuvo guiado por el personal especializado de la biblioteca, que asumió la tarea de diseñar dinámicas fluidas para captar la atención de los asistentes.
José Gregorio Barrios, bibliotecario y narrador oral de la institución, detalló la metodología aplicada durante el encuentro: «explicamos quién fue Aquiles Nazoa, cuáles fueron sus obras, algo sencillo, de manera que los niños entendieran de quién se trataba».
La jornada incluyó la lectura del cuento «Los cochinitos», seguida de la dramatización de dos obras fundamentales que abordan la formación en valores ciudadanos, como lo son «La avispa ahogada», pieza que profundizó sobre las consecuencias negativas de la furia y el mal carácter, y «Las lombricitas», que abordó los riesgos de la desobediencia familiar.
La programación contó con el apoyo del talento comunitario regional. El cierre fue una la puesta en escena de ‘La ratoncita presumida’, que también es uno de los cuentos emblemáticos de Aquiles Nazoa, realizado por el grupo de baile y teatro Los Samanes.
Tras las presentaciones, los estudiantes tuvieron que realizar una lectura compartida y guiada de «El Credo de Aquiles Nazoa», donde cada uno de los participantes leyó diferentes oraciones y extractos de este texto poético.
La actividad finalizó con un taller práctico de origami enfocado en la elaboración de marcalibros de esquina, una herramienta diseñada para enseñar tanto a niños como a adultos a preservar el estado físico de los textos sin doblar sus páginas.
THAIMARA ORTIZ
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