CIUDAD MCY.- Los gobiernos de Colombia y Ecuador activaron mecanismos diplomáticos para contener una escalada comercial, después de que ambos países impusieran gravámenes del 30% a importaciones clave.
La medida inicial partió de Quito, cuyo presidente, Daniel Noboa, justificó la decisión como una compensación por los costos fronterizos en la lucha contra el narcotráfico.
El gobierno del presidente Gustavo Petro respondió de inmediato con una acción recíproca.
El Ministerio de Comercio colombiano confirmó la aplicación de un arancel del 30% a 20 productos ecuatorianos, dejando abierta la opción de ampliar la lista.
Para detener la dinámica de tensión, Bogotá cursó una invitación formal a Quito para sostener una reunión bilateral urgente este domingo 25 de enero.
No obstante, la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, declinó la fecha desde Davos, Suiza.
La funcionaria aclaró que su país aguarda la visita de una misión de seguridad de un «país cooperante muy importante» en la agenda prevista.
En su declaración, Sommerfeld precisó que la medida ecuatoriana no constituye un arancel, sino “una tasa de seguridad” para cubrir los costos operativos en la frontera norte.
Frente a la propuesta colombiana, Ecuador presentó una contrapropuesta para llevar a cabo el diálogo durante la próxima semana.
FUENTE : RADIO MIRAFLORES
FOTO : CORTESÍA
