CIUDAD MCY.- Más de 5 millones de hondureños están registrados para elegir este 28 de noviembre a sus autoridades nacionales, legislativas y municipales para el período 2022-2026, con el desafío de solucionar problemas que persisten tras cuatro décadas de orden democrático.

La incertidumbre persiste entre un electorado que aún no se traga del todo que el presidente Juan Orlando Hernández salga del poder tras dos mandatos al hilo, el segundo de ellos con denuncias de fraude electoral, más las acusaciones de corrupción y narcotráfico contra el mandatario.

Esta vez hay 13 aspirantes a la primera magistratura del Estado, aunque solamente tres destacan sobre el resto: el oficialista Nasry Asfura (Partido Nacional, derecha), Xiomara Castro (Libertad y Refundación, Libre, izquierda) y Yani Rosenthal (Partido Libera, centro).

Según las encuestas publicadas hasta el pasado 28 de octubre, fecha tope, Castro y Asfura lideran las intenciones de votos, mientras que Rosenthal es considerado un elemento divisor del voto opositor, sin opciones reales de triunfo, que favorecería a la formación nacionalista.

Los demás contendientes por la Presidencia son Julio César López, Kelin Pérez, Esdras López, Santos Rodríguez, José Ramón García, Alexander Mira, Lempira Cuauhtémoc, José Alfonso Díaz, Carlos Mauricio Portillo, Marlon Oniel Escoto y Milton Ávila.

Además, este 28 de noviembre serán elegidos los tres designados (vicepresidentes) 128 diputados al Congreso Nacional (Parlamento unicameral) y 20 al Parlamento Centroamericano (Parlacen), así como los alcaldes, concejales y corregidores de los 298 municipios del país.

Las elecciones en cifras

El censo final del CNE determinó que 5.182.436 hondureños están registrados para ejercer el sufragio en 5.755 centros de votación y 18.293 juntas receptoras de voto distribuidos en los 18 departamentos del país.

Las urnas abrirán a las 07.00 hora local (13.00 GMT) y cerrarán a las 16.00 hora local (23.00 GMT), aunque si a la hora del cierre hay electores esperando en fila, se les permitirá votar.

El primer parte del sistema de transmisión de resultados electorales preliminares (TREP) será emitido tres horas después del cierre de urnas por el pleno del CNE (sus consejeros Kelvin Aguirre, Ana Paola Hall y Rixi Moncada).

De acuerdo con la Constitución de Honduras, las personas mayores de 18 años, sin impedimentos legales, podrán ejercer su derecho al voto, previa presentación de Documento de Identificación Nacional (DNI) actualizado.

El Registro Nacional de las Personas informó que apenas unos 15.000 de hondureños residentes en el extranjero, menos del 2% de la diáspora catracha, están habilitados para votar en estas elecciones, y solo podrán hacerlo por la fórmula presidencial.

Cerca del 46% del padrón son personas jóvenes, uno de los sectores poblacionales más golpeados e inconformes con el “status quo”, y que presumiblemente reclamarán un cambio.

Comicios en pandemia

Las autoridades sanitarias y electorales aprobaron un protocolo para realizar los comicios en plena pandemia de COVID-19, el cual incluye el uso obligatorio de mascarillas, mantener la distancia en los locales, y desinfectar el área de votación y los insumos electorales tras cada voto.

Las áreas de votación estarán instaladas a dos metros de distancia entre sí, y no es obligatorio presentar alguna cartilla de vacunación, aunque a todos los electores se les tomará la temperatura antes de ingresar al colegio, para detectar posibles síntomas de la enfermedad.

En cada centro estarán las Juntas Receptoras de Votos sustituyen a las antiguas Mesas Electorales Receptoras, y estarán integradas por cinco miembros propietarios y sus respectivos suplentes, todos con voz y voto, los cuales fueron designados por los partidos políticos.

Con una Ley Electoral recién aprobada en mayo pasado, en este proceso será estrenado el sistema de identificación biométrica (escaneo de huella digital), implementado para evitar los viejos problemas de suplantación de identidad o duplicidad de votos.

La transparencia, legalidad y fluidez del proceso será monitoreada por unos 7.000 observadores acreditados por el CNE, de ellos unos 400 internacionales, con destaque para sendas misiones de la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos (OEA), que emitirán un informe final.

En caso de darse un empate, la Ley Electoral vigente desde mayo de 2021 establece un escrutinio especial y la posible repetición de la elección dentro de los 20 días posteriores a la declaración del empate, y únicamente entre los candidatos empatados.

Desafíos

Entre los desafíos para quien gane estas elecciones destacan solucionar problemas estructurales arrastrados por décadas, y que no solucionó la Asamblea Nacional Constituyente que restauró el orden democrático en Honduras en 1980, tras décadas de administraciones militares.

Elevados niveles de violencia, corrupción, narcotráfico, impunidad, miseria e injusticia social se conjugan con una falta de oportunidades y esperanza que disparó la migración irregular desde Honduras, un país donde ni siquiera los candidatos escapan a la cultura de la confrontación.

El país sufrió además dos graves crisis políticas este siglo, primero el 28 de junio de 2009, cuando un golpe de Estado derrocó al liberal Manuel Zelaya, y en noviembre de 2017, cuando Hernández fue reelecto, pese a que la Constitución lo prohibía, gracia a un aval del órgano judicial.

Fuente: Sputnik